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miércoles, 13 de julio de 2016

Dios se revela a los sencillos. (Mt 11, 25-27)

Qué cierto es, Señor, que Tú te revelas a los sencillos...!
No es extraño que algunas personas digan que no entienden este texto, pues daría la impresión de que Dios "discrimina" a los sabios y entendidos y, en cambio, "prefiere" a los sencillos. Y, la discriminación, no es propio del Dios que se nos revela en Jesús... Dios no prefiere a unos y excluye a otros... Si fuera así, Dios sería el responsable de que unos le conozcan y otros no... Y, la verdad, esto no puede ser...
Entonces, qué es lo que Jesús está queriendo decirnos...? Y viene a mi mente y a mi corazón una de las bienaventuranzas: Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios...
Y, sí, cuando tenemos el corazón limpio, transparente, sin dobleces, nuestra mirada se torna también limpia y transparente, y vemos la realidad con sencillez y simplicidad, sin buscarle patas al gato, sin armarnos líos en la cabeza, sin leer torcidas intenciones... 
Cuando nuestra mirada es transparente, cuando miramos con amor, las cosas, las personas, las situaciones brillan, se iluminan, y nos resulta más fácil, casi espontáneo, ver a Dios presente en todo y en todos...
Dame, Señor, un corazón sencillo, sin complicaciones;
un corazón sin prejuicios, que mire a los demás sin juzgarlos,
sin torcidas intenciones;
dame una mirada limpia, que vea lo positivo de la vida, de las situaciones...
Entonces, Señor, aparecerás diáfano ante mis ojos,
te revelarás en todo tu esplendor...
No porque antes te me hayas escondido,
pues siempre estás ante mis ojos, en mi corazón,
sino porque, entonces, estaré en disposición de verte...
Gracias, Señor, por las veces en que te me has revelado,
por las veces en que me has hecho experimentar tu amor
de manera sencilla,
en lo cotidiano de la vida,
por las veces en que te han visto mis ojos,
en que te ha descubierto mi corazón...
Y libérame, Señor, de mis líos internos,
de mis juicios retorcidos,
de mi corazón obstinado...
Que caigan las escamas de mis ojos,
que se ablande mi corazón,
para poder vivir eternamente en tu presencia...

martes, 28 de junio de 2016

Se levantó una tormenta y Jesús dormía. (Mt 8, 23-27).

"Se levantó un temporal tan fuerte, que la barca desaparecía entre las olas; Jesús dormía."
Muchas veces, Señor, sentimos como si estuvieras ausente...
Se levantan tormentas a nuestro alrededor,
nos azota el viento, las dificultades, las preocupaciones
y sentimos que nos hundimos, que no podemos más.
Nos sentimos revolcados por las olas, ahogados por la pena...
Y, en esos momentos, nos sentimos solos, sin fuerzas,
como si estuviéramos abandonados a nuestra suerte,
al vaivén de las circunstancias...
Y sentimos, Señor, como si estuvieras dormido,
como si te desentendieses de nosotros...
Sí, dormido, que no ausente, pues vienes en nuestra barca...
Saberte en mi barca, Señor, me da paz.
Saberte en mi barca me permite elevarte una oración,
gritarte mi desesperación si es preciso...
Saberte en mi barca, aunque dormido,
me da la seguridad de no estar abandonada
a merced de la tormenta.
Tus silencios, Señor, son también un modo de estar presente.
Tus silencios me invitan también a saber estar en silencio,
a tener una oración confiada,
a saber que, aunque en silencio, nunca estás ausente.
Y, de pronto, te levantas,
te enfrentas a la tormenta y vuelve la calma...
Señor, ayúdame a atravesar las tormentas
con la confianza de saber que Tú vienes en mi barca,
vienes conmigo...
Señor, que en momentos de dificultad,
no tema dirigirte un grito desesperado...
Y, sobre todo, Señor, que no olvide nunca
que Tú vienes siempre conmigo...
y que, en medio de la tormenta, nos das tu paz.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Oración para el Nuevo Año

Señor, Dios, dueño del tiempo y de la  eternidad,
tuyo es el hoy y el mañana, el pasado y el  futuro.
Al terminar este año quiero darte gracias
por todo aquello que recibí de TI.

Gracias por la vida y el amor,
por la alegría y el dolor,
por cuanto fue posible y por lo que no pudo  ser.
Te ofrezco cuanto hice en este año,
el trabajo que pude realizar
y las cosas que pasaron por mis manos
y lo que con ellas pude construir.
Te presento a las personas
que a lo largo de estos meses amé,
las amistades nuevas y los antiguos amores,
los más cercanos a mí y los que están más lejos,
los que me dieron su mano y aquellos a los que pude ayudar
con los que compartí la vida, el trabajo, el dolor y la alegría.
Al empezar este nuevo año
te presento estos días que sólo Tú sabes si llegaré a vivirlos.
Quiero vivir cada día con optimismo y bondad
llevando a todas partes un corazón lleno de  comprensión y paz.
Cierra Tú mis oídos a toda falsedad
y mis labios a palabras mentirosas, egoístas, mordaces o hirientes.
Abre en cambio mi ser a todo lo que es bueno,
que mi espíritu se llene sólo de  bendiciones, y las derrame a mi  paso.
Cólmame de bondad y de alegría
para que cuantos conviven conmigo y se  acerquen a mí
encuentren en mi vida un poquito de TI.
Hoy te pido para mí y los míos la paz y la  alegría,
la fuerza y la prudencia, la claridad y la  sabiduría.
Danos un año feliz y enséñanos a repartir felicidad.
Amén.

miércoles, 15 de junio de 2011

"Quédate conmigo"

Señor, quédate conmigo durante este día,
y guía mis pensamientos y deseos,
mis acciones y mis proyectos.

Guía mis pasos
para que caminen ligeros
al encuentro de los cansados y desanimados.

Guía mis manos
para que acompañen
 a aquéllos que  se perdieron en el camino.

Abre mis brazos,
para que pueda abrazar
a los que se sienten solos y sin esperanza.

Ilumina mis ojos
y vuelve atentos mis oídos
al clamor de mis hermanos.

Ofréceme un corazón tierno,
capaz de amar sin distinción.

Padre nuestro,
deposito en tu protección mi descanso
y el de todos mis amigos y seres queridos.

Coloco en tus manos nuestra tierra,
nuestras ciudades,
nuestro mundo tan azotado por la violencia,
por las catástrofes, por las guerras y por las injusticias...

Ilumina, Señor, la mente y el corazón
de los poderosos de la tierra.

Que siempre pueda, por tu gracia,
abrir las manos para compartir
lo que soy y lo que tengo
y con tu ayuda pueda ver aparecer la aurora de un mundo nuevo.

GRACIAS, SEÑOR.
AMÉN.

viernes, 3 de junio de 2011

Novena al Espíritu Santo

La novena del Espíritu Santo es de suma importancia para todo cristiano ya que fue la primera que celebraron los Apóstoles con la Virgen María en el Cenáculo. Allí aguardaron con recogimiento y oración su venida y recibieron sus abundantes y maravillosos dones.
Por si os animáis a hacer la Novena al Espíritu Santo como preparación a la Fiesta de Pentecostés, os propongo la siguiente:
Oraciones para todos los días
Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego sagrado de tu amor. Envía, Señor, tu Espíritu y serán creados, y renovarás la faz de la tierra. Oh, Dios, que has instruido los corazones de tus fieles con las luces de tu Santo Espíritu, danos el saber rectamente, según el mismo Espíritu, y gozar siempre de sus consuelos. Por Cristo Nuestro Señor. Amén.
Día 1º: Ven, Espíritu Santo, llena nuestros corazones con tu amor y con tu presencia, y enséñanos a llamar a Dios, con ternura filial: ¡Abbá, Padre!
Día 2º: Ven, Espíritu Santo, por tu don Sabiduría, concédenos la gracia de apreciar y estimar los bienes espirituales y muéstranos los medios para alcanzarlos. Gloria...
Día 3º: Ven, Espíritu Santo, por tu don de Entendimiento, ilumina nuestras mentes y nuestro corazón para entender tu Palabra y los misterios de nuestra fe, para vivirlos plenamente. Gloria...
Día 4º: Ven, Espíritu Santo, por tu don de Consejo, ilumina nuestra conciencia con tu luz para actuar con rectitud y justicia para beneficio de nosotros mismos y de nuestros semejantes. Gloria...
Día 5º: Ven, Espíritu Santo, por tu don de Fortaleza, danos la perseverancia suficiente para cumplir tu voluntad y vencer todas las dificultades del camino. Gloria...
Día 6º: Ven, Espíritu Santo, por tu don de Ciencia, enséñanos a ver las cosas como dones tuyos y a ponerlos a tu servicio y al de nuestros hermanos. Gloria…
Día 7º: Ven, Espíritu Santo, por tu don de Piedad, aumenta en nosotros la confianza de saber que nuestra vida está en manos del Padre y a sentirnos realmente como sus hijos. Gloria...
Día 8º: Ven, Espíritu Santo, por tu don de Temor de Dios, graba en nosotros que lo único que debemos temer en esta vida es alejarnos de Ti. Gloria...
Día 9º: Ven, Espíritu Santo, y concédenos tus frutos: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza, para que redunden en nuestro propio bien y en el de nuestros hermanos. Gloria…
Oración final: Te suplicamos, Oh Padre, que tu Santo Espíritu encienda en nuestros corazones esa llama que Cristo trajo a la tierra y deseó ardientemente fuera encendida y que, según la promesa de tu Hijo, el Espíritu Santo nos lleve al conocimiento pleno de toda la verdad que nos ha sido revelada en Jesús.
Inflama nuestros corazones con el fuego de tu Espíritu para que te sirvamos con todo el corazón. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amen.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Oración: "En busca de Dios"

¡Te necesito, Señor Dios!,
porque sin ti mi vida se seca.

Quiero encontrarte en la oración,
en tu presencia inconfundible,
durante esos momentos en los que el silencio
se sitúa de frente a mí, ante ti.
¡Quiero buscarte!

Quiero encontrarte dando vida
a la naturaleza que tú has creado;
en la trasparencia del horizonte
lejano desde un cerro,
y en la profundidad de un bosque
que protege con sus hojas
los latidos escondidos
de todos sus inquilinos.
¡Necesito sentirte alrededor!

Quiero encontrarte en tus sacramentos,
En el reencuentro con tu perdón,
en la escucha de tu palabra,
en el misterio de tu cotidiana entrega radical.
¡Necesito sentirte dentro!

Quiero encontrarte en el rostro
de los hombres y mujeres,
en la convivencia con mis hermanos;
en la necesidad del pobre
y en el amor de mis amigos;
en la sonrisa de un niño
y en el ruido de la muchedumbre.
¡Tengo que verte!

Quiero encontrarte en la pobreza de mi ser,
en las capacidades que me has dado,
en los deseos y sentimientos que fluyen en mí,
en mi trabajo y mi descanso
y, un día, en la debilidad de mi vida,
cuando me acerque a las puertas del
encuentro cara a cara contigo.
Amén.


Teilhard de Chardin

miércoles, 13 de abril de 2011

Pregón de Cuaresma

Los que habéis sido bautizados,
los que habéis escuchado la voz del Espíritu,
los que habéis acogido la revelación del Dios vivo,
los que habéis descubierto que sois sus hijos,
¡adentraos en el desierto sin miedo y caminad con paso ligero!
Cuaresma es ese tiempo que viene y va,
tiempo para vivirlo en camino,
sin instalarse, sin retenerlo, sin lamento,
con la esperanza siempre a flor de piel
y la mirada fija en otro tiempo,
la Pascua, que es definitivo.
Entrad en Cuaresma convencidos,
listos para el combate, ligeros de equipaje, la mente despejada,
entrañas llenas de ternura y misericordia,
calzado apropiado,
y mucha paciencia con vosotros mismos.
Dejaos mecer por la brisa del Espíritu;
poned vuestro corazón en sintonía con los latidos de Dios
y el grito de los afligidos,
bebed en los manantiales de la vida
y no os dejéis engañar por los espejismos del desierto.
Bajad del monte a los caminos de la vida,
bajad sin miedo y llenos de misterio.
No profanéis los templos vivos,
buscad de noche como Nicodemo
y, como aquellos griegos,
preguntad a discípulos y amigos por Jesús y su reino
y cómo sembrarse en el campo del mundo
para germinar a su estilo.
Vivid la Cuaresma bien despiertos, caminando en comunidad,
con fe, esperanza y amor, fijos los ojos en Jesús.
¡Daos esa oportunidad!

jueves, 17 de marzo de 2011

Oración por Japón (Colaboración)

Señor, quiero decirte GRACIAS,
porque hoy me desperté y sabía dónde estaban mis seres queridos.
Porque esta mañana  mi casa estaba en pie,
porque esta mañana  no estoy llorando a mis hijos, mi esposo,
mis padres, mi hermano o hermana que necesitan ser rescatados,
porque esta mañana pude tomar un vaso de agua,
porque esta mañana no estoy planificando un funeral,
y ante nada te agradezco Señor que todavía estoy vivo
y tengo voz para rezar por la gente de Japón.
Señor, te ruego a ti, el único que hace posible lo imposible,
el único que transforma la oscuridad en luz,
te ruego que les des fuerza a esas madres,
que les des la paz que supera cualquier entendimiento,
que abras las calles para que la ayuda llegue,
que proveas doctores, enfermeras, comida, agua
y todo lo que ellos necesiten en un abrir y cerrar de ojos.
Para los que perdieron a sus familias,
dales paz, esperanza y coraje para seguir adelante.
Protege a los niños con tu poder.
Te lo ruego en el nombre de Jesús...

miércoles, 16 de marzo de 2011

Dios nunca nos abandona

Cuando sientas que los problemas te acosan
y que las presiones son tantas
que estás a punto de rendirte,
piensa en Dios,
eleva una oración
y confía en que muy pronto
y con su ayuda
todo se solucionará.

...Recuerda que Dios nos ama
y que siempre está a tu lado...

miércoles, 2 de marzo de 2011

Que tu mirada sea...

Que tu mirada sea,
mirada clara,
sea mirada de niño,
que transparenta el alma.
Sea como agua fresca de arroyo
que no deja ocultar nada.

Que tu sonrisa sea,
sonrisa ancha,
fuerza que surja de adentro,
ganas que se contagian,
buen humor que dé sentido
al quehacer de tu jornada.

Que tus palabras sean,
valientes palabras,
que no oculten la verdad
y no teman proclamarla.
Que sean la voz de aquellos
que ya no pueden alzarla.

Que tus manos sean,
manos entrelazadas,
manos con otras tendidas,
abiertas, no solitarias.
Manos unidas y fuertes
que hoy construyen el mañana.

Que tu caminar sea,
compartida caminata,
que busque abrir junto a otros
huellas de nueva esperanza.
Que tu camino acompañe
el caminar del pueblo en marcha.

Que tus silencios sean,
eco de tus entrañas,
crisol de anhelo y proyectos
que sólo el tiempo amalgama.
Silencio fértil, simiente
que en brotes de vida estalla.

Que tu vida entrega sea,
para que valga la pena,
ser vivida y no gastada.

(Marcelo A. Murúa)

miércoles, 16 de febrero de 2011

Oración para aprender a amar

Señor, cuando tenga hambre, dame alguien que necesite comida;
Cuando tenga sed, dame alguien que precise agua;
Cuando sienta frío, dame alguien que necesite calor.
Cuando sufra, dame alguien que necesita consuelo;
Cuando mi cruz parezca pesada, déjame compartir la cruz del otro;
Cuando me vea pobre, pon a mi lado algún necesitado.
Cuando no tenga tiempo, dame alguien que precise de mis minutos;
Cuando sufra humillación, dame ocasión para elogiar a alguien; 
Cuando esté desanimado, dame alguien para darle nuevos ánimos.
Cuando quiera que los otros me comprendan, dame alguien que necesite de mi comprensión;
Cuando sienta necesidad de que cuiden de mí, dame alguien a quien pueda atender;
Cuando piense en mí mismo, vuelve mi atención hacia otra persona.
Haznos dignos, Señor, de servir a nuestros hermanos;
Dales, a través de nuestras manos, no sólo el pan de cada día,
también nuestro amor misericordioso, imagen del tuyo.
Madre Teresa de Calcuta M.C.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Bendíceme, Señor

Señor, bendice mis manos
para que sepan acariciar sin aprisionar;
para que sepan recibir sin poseer,
dar sin calcular
y sostener sin condicionar.

Bendice mis ojos
para que vean detrás de la superficie;
para que no se cierren por el miedo,
pero nunca miren con ira;
para que todos se sientan seguros
por mi modo de mirarles.
Bendice mis ojos para que miren y vean.

Señor, bendice mis oídos
para que sepan oír tu voz
y perciban claramente el grito de los afligidos;
que sepan cerrarse al ruido inútil de la palabrería,
y escuchen sin cansancio el silencio de los enmudecidos;
Bendice mis oídos
para que siempre estén abiertos
al que necesita publicar
su memoria, su alegría o su dolor

Señor, bendice mi boca
para que dé testimonio de Ti
y no diga nada que hiera o destruya;
que sólo pronuncie palabras que siembren y alivien,
y no calle nunca los nombres heridos.
Bendice mi boca
para que siempre bendiga
y nunca traicione mi propia verdad.

Señor, bendice mi corazón
para que sea templo vivo de tu Espíritu;
que sepa dar calor y refugio;
que sea generoso en perdonar,
alegre en compartir,
pronto en comprender,
y compasivo.
Llénalo de nombres de personas queridas,
de personas sin nombre
y también de otros nombres.

Bendice, Señor, mis pies
para que busquen la Paz y corran tras ella.
Que construyan caminos para anunciarte,
y eviten los senderos tortuosos
que desembocan en la ostentación y la injusticia.
Que reconozcan tus pisadas
en el caminar de los humildes
y respeten las huellas de todo caminante
Bendice mis pies para que me los deje lavar
y tener parte contigo.

Bendíceme, Dios mío, para que puedas disponer de mí
con todo lo que soy,
con todo lo que tengo,
con todo lo que de Ti he recibido.

Bendíceme, Señor,
en toda tu gente
y en todos mis amigos.

Amén

lunes, 17 de enero de 2011

Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos (2011)

El próximo martes 18 de enero empezará el denominado "Octavario por la Unidad de los cristianos". Dura hasta el 25, que es la fiesta del apóstol San Pablo. A lo largo de esos días, los cristianos nos dedicamos de manera más intensa a pedir por la unidad de todos aquellos que creemos en Jesús y que, lamentablemente, estamos separados.

martes, 28 de diciembre de 2010

Oración de Fin de Año

Estamos a punto de terminar un año y estrenar uno nuevo... Pero no permitamos que el tiempo pase sin más, como sin darnos cuenta. Por eso os propongo, nuevamente, que hagáis una oración especial el 31 de diciembre. Encontraréis una propuesta sencilla en este enlace.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Oración de Ofrecimiento

Dios mío, te ofrezco el día que hoy comienza;
tú me lo has regalado, yo te lo devuelvo...
Tú me has dado todo lo que soy y lo que tengo.
Me has dado mi mente, mi cuerpo,
mi tiempo, mi energía,
la salud, mis amigos,
mi familia, la fe, todo...
Y yo quiero ponerlo todo en tus manos...
Deseo restituir por amor a tu amor
todo lo que soy y lo que tengo;
Tú me has dado todo por amor
y yo deseo dártelo todo por amor.
Deseo usarlo todo, como Tú quieras que yo lo utilice:
mi tiempo de estudio, mi tiempo de trabajo,
mi tiempo de descanso....
Deseo cumplir tu voluntad en cada una de estas actividades,
con cada persona que me encuentre
a lo largo del día de hoy.
Quiero ser instrumento de tu paz, de tu amor,
de tu justicia, de tu fidelidad,
de tu verdad, de tu vida.
P. Francisco Javier Gautrelet, sj

miércoles, 4 de agosto de 2010

"Acaríciame" (R. Tagore)

Durante el mes de agosto suspenderé la edición de este Blog... Me despido hasta septiembre con esta bella oración:

Vengo a Ti para que me acaricies
antes de comenzar el día.

Que tus ojos se posen
un momento sobre mis ojos.

Que acuda a mi trabajo
sabiendo que me acompañas, Amigo mío.

¡Pon tu música en mí
mientras atravieso el desierto del ruido!

Que el destello de tu Amor
bese las cumbres de mis pensamientos
y se detenga en el valle de la vida,
donde madura la cosecha.

miércoles, 9 de junio de 2010

Oración de Ofrecimiento

Este viernes celebraremos la fiesta del Corazón de Jesús. Precisamente el otro día me regalaron una hojita con las intenciones del Apostolado de la Oración para el mes de junio. Allí venía también la oración de ofrecimiento que distribuye el Apostolado de la Oración. Es una plegaria trinitaria muy bonita que comparto con vosotros. Dice así:

Dios, Padre nuestro,
yo te ofrezco toda mi jornada,
mis oraciones, pensamientos, afectos y deseos,
palabras, obras, alegrías y sufrimientos
en unión con el Corazón de tu Hijo Jesucristo
que sigue ofreciéndose a Ti en la Eucaristía
para la salvación del mundo.

Que el Espíritu Santo, que guió a Jesús,
sea mi guía y mi fuerza en este día
para que pueda ser testigo de tu amor.

Con María, la madre del Señor y de la Iglesia,
pido especialmente por las intenciones del Papa
y de nuestros obispos para este mes.

Espero que también os guste a vosotros.

miércoles, 26 de mayo de 2010

Oración del Papa en la Capilla de las Apariciones (Fátima)

Antes de terminar el Mes de Mayo, os comparto esta hermosa oración que hizo el Papa Benedicto XVI en Fátima, en la cueva de las apariciones.

Señora Nuestra
y Madre de todos los hombres y mujeres,
aquí estoy como un hijo que viene a visitar a su Madre
y lo hace en compañía

de una multitud de hermanos y hermanas.

Como Sucesor de Pedro,
al que se le confió la misión
de presidir el servicio
de la caridad en la Iglesia de Cristo
y de confirmar a todos en la fe
y en la esperanza,
quiero presentar a tu Corazón Inmaculado
las alegrías y las esperanzas,
así como los problemas y los sufrimientos
de cada uno de estos hijos e hijas tuyos,
que se encuentran en Cova de Iria
o que nos acompañan desde la distancia.

Madre amabilísima,
tú conoces a cada uno por su nombre,
con su rostro y con su historia,
y quieres a todos
con amor materno,
que fluye del mismo corazón de Dios Amor.
Te confío a todos y los consagro a ti,
María Santísima,
Madre de Dios y Madre nuestra.

El Venerable Papa Juan Pablo II,
que te visitó tres veces, aquí en Fátima,
y te agradeció aquella “mano invisible”
que lo libró de la muerte,
en el atentado del trece de mayo,
en la Plaza de San Pedro, hace casi treinta años,
quiso ofrecer al Santuario de Fátima
la bala que lo hirió gravemente
y que fue colocada en tu corona de Reina de la Paz.
Nos consuela profundamente
saber que estás coronada
no sólo con la plata
y el oro de nuestras alegrías y esperanzas,
sino también con la “bala”
de nuestras preocupaciones y sufrimientos.

Te agradezco, Madre querida,
las oraciones y sacrificios
que los Pastorcillos
de Fátima realizaron por el Papa,
animados por los sentimientos
que tú les habías infundido en las apariciones.
Agradezco igualmente a todos aquellos que,
cada día,
rezan por el Sucesor de Pedro
y sus intenciones,
para que el Papa sea fuerte en la fe,
audaz en la esperanza y ferviente en el amor.

Madre querida por todos nosotros,
te entrego aquí en tu Santuario de Fátima,
la Rosa de Oro
que he traído desde Roma,
como regalo de gratitud del Papa,
por las maravillas que el Omnipotente
ha realizado por tu mediación
en los corazones de tantos peregrinos
que vienen a esta tu casa materna.

Estoy seguro de que los Pastorcillos de Fátima,
los Beatos Francisco y Jacinta
y la Sierva de Dios Lucía de Jesús,
nos acompañan en este momento de súplica y júbilo.

miércoles, 7 de abril de 2010

"Y sólo soy un hombre"

Sé, Señor, que vengo de muy lejos,
primero estuve en tu corazón y luego salí de tus manos.
Sé, Señor, que Tú eres mi vida
y me parece mentira que pueda rezarte así:

"Padre de todos los hombres" – ¡y no te he visto nunca!
"Espíritu de vida" – ¡y naces de una mujer!
"Hijo de Dios y hermano mío" –¡ y soy tan solo un hombre!
Y sin embargo siento que Tú eres la Verdad.

Enseñáme a mirar el mundo
con los ojos transparentes de un niño
y enseñaré a llamarte "Padre Nuestro"
a todos, pues son tus hijos.

Yo sé, Señor, que estás siempre conmigo.
Eres luz para mi mente y guía en el camino,
mano que me sujeta, mirada que perdona,
y me parece increíble que Tú seas así.

Donde hay amor, Tú eres su fuente.
Donde hay dolor, Tú eres esperanza.
Donde hay muerte, Tú eres vida eterna.
Y sé que siempre puedo contar contigo.

Y acogeré la vida como un regalo
y tendré valor para morir, igual que Tú,
e iré a tu encuentro con aquel hermano
que no se siente amado por nadie.

Traducción de la canción italiana: "E sono solo un uomo".