sábado, 4 de septiembre de 2010

Jesús es rechazado en Nazaret (Mt 13, 53-58)

El capítulo 13 del evangelio según san Mateo termina con una visita de Jesús a Nazaret, su tierra, su patria chica. Con este episodio se concluye la sección dedicada a presentar el rechazo que experimentó Jesús por parte de su propio pueblo a lo largo de su vida pública (Mt 11,2-13,58).

En realidad es un episodio triste que ilustra, sin embargo, la actitud de muchas personas ante Jesús…

Jesús va a Nazaret y, como es su costumbre, enseña en la sinagoga. Sin duda lo que dice despierta admiración… Y no sólo lo que dice, sino que sus compatriotas reconocen abiertamente que de su boca sale una sabiduría extraordinaria y que en su actuación hay hechos milagrosos… Sí, Jesús habla y actúa, y en lo que dice y hace hay una coherencia impresionante que pone al descubierto una persona extraordinaria… Entonces, ¿por qué el rechazo?

Este texto pone de manifiesto, una vez más, el tema de los prejuicios…

El Diccionario de la Real Academia Española define el prejuicio como una "opinión previa y tenaz, por lo general desfavorable, acerca de algo que se conoce mal". El prejuicio es un juicio previo que nos impide ver la realidad tal como es, contaminándola con ideas preconcebidas, muchas veces equivocadas… Y, sí, Jesús también fue víctima de los prejuicios… El razonamiento de sus compatriotas es: ¿cómo de esta persona que todos hemos conocido, del hijo del carpintero puede salir todo esto?... Y se cierran ante la evidencia, pues dan por supuesto que es imposible que de alguien de origen humilde y sencillo pueda venir algo tan extraordinario…

Detrás de este rechazo hay algo más de fondo… Mateo dice que la gente de su pueblo pasa de la admiración al escándalo… Es decir, pasan de reconocer que hay algo realmente inexplicable y extraordinario en Jesús, a cerrarse a dicha evidencia y dar por imposible e inverosímil tal posibilidad…

El "escándalo" en la Biblia alude a algo que se presenta como tropiezo u obstáculo… Es decir, el que Jesús tenga un origen sencillo y humilde aparece como un obstáculo para creer que Él pueda ser el Mesías… De fondo es la dificultad que tenemos todos muchas veces en aceptar la realidad misma de la Encarnación y el tipo de mesianismo que eligió Jesús, un mesianismo sencillo, humilde, una condición frágil y vulnerable…

Este episodio es el paradigma del rechazo de Jesús por parte de aquellos que supuestamente estaban mejor preparados para recibirlo (el pueblo judío)… Por eso, este texto nos enfrenta a la pregunta: ¿Aceptamos nosotros el tipo de mesianismo que propone Jesús?, ¿creemos que el camino para vivir y anunciar el evangelio es la humildad, la sencillez, la no imposición?, ¿somos capaces de reconocer en lo sencillo y en lo que no tiene relevancia social la actuación silenciosa de Dios, o somos también nosotros víctima de nuestros propios prejuicios?

1 comentario:

Regina del Carmen dijo...

Quisiera saber si este capitulo esta definido como estrofa,anecdota, parabola, o sentencia?